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Trajes típicos
Los trajes del hombre y la mujer, fueron inspirados en los vestidos de
sus antepasados, pero mejorados sustancialmente por sugerencia de los
mismos parejos para facilitar los movimientos del baile.
La mujer lleva blusa blanca de media manga bordada poco descotada,
rodeada por arandelas, elaborada en randas y encajes, adornadas con
aplicaciones de lentejuela, con un ajuste entallado y cremallera
atrás.
La falda es elaborada con satines de
colores subidos, tiene
decoraciones florales pintadas al óleo o de flores troqueladas
de seda y vuelos en rondas que armoniza con los de la blusa, su largo
es a media pierna y su ancho es de ruedo y medio.
Por debajo de la falda va la enagua o
pollerín que es de primordial importancia para la
ejecución de varios pasos y figuras. Tiene tres
vueltos, el más amplio lleva varios arandelones de encaje.
El adorno de la cabeza o tocado, se elabora con
flores artificiales que juegan con el diseño del color en las
aplicadas o pintadas en la falda; se coloca sobre la moña o
trenza en la parte posterior de la cabeza o se luce sobre el lado
derecho.
El vestido típico de la mujer ha rebasado
ya, las fronteras patrias que le han valido reconocimientos y menciones
internacionales.
El hombre usa sombrero blanco aguadero,
pantalón de dril arremangado en las pantorrillas de forma
desigual, blanco o negro. Camisa bordada en la perchera originalmente
blanca, con cuello abierto, con botonera centrada adelante.
Los accesorios del traje los comprenden el rabo de gallo o
pañuelo de seda o satín rojo y el cinturón de
cuero de 10 a 15 cm de ancho.
Alternativos son el carriel, mulera y machete.
TRASCENDENCIA CULTURAL
La influencia del bambuco en el ámbito de música y baile,
alcanzó tal relevancia en Colombia, que surgió el
Festival y reinado nacional del bambuco, celebración que hoy por
hoy, se considera de las fiestas más importantes en el
territorio colombiano.
El Festival Nacional del bambuco se inició
en honor a San Juan
Bautista. Un santo de la antigua Europa cristiana, que los
españoles trajeron a América. Se trataba de un jolgorio
que se prolongaba durante 10 días en el mes de junio
ordenándose una serie de actividades en las que
intervenía el pueblo.
Esta tradición evolucionó y dio pie a
organizar el Reinado del
bambuco, abrir concursos con premios a los mejores conjuntos musicales,
danzas folclóricas, carrozas, así como autorizando a la
Licorera y al fisco del departamento del Huila, a cubrir los gastos de
la organización de la fiesta y los de las candidatas
participantes en el Reinado.
El Festival Folclórico, Reinado Nacional del
Bambuco y Muestra
Internacional del Folclore es considerado por la Red Nacional de
Festivales Folclóricos de Colombia cono uno de los mejores
organizados, al que solamente pueden asistir grupos de reconocida
trayectoria artística, con lo que ya se han logrado
méritos internacionales.
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